Collar eléctrico. ¡No por favor!

Desde Txarrua Mascotas queremos posicionarnos al respecto del uso de esta herramienta, Collar eléctrico. ¡No por favor!

La educación canina ha evolucionado mucho en los últimos años, gracias a nuevas investigaciones y pruebas científicas sabemos hoy mucho mas de lo que sabíamos hace no mucho tiempo, ya casi nadie duda de que los perros piensan, que son capaces de aprender conceptos y hacer asociaciones para resolver problemas,  ¿Por qué si sabemos tanto acerca de ellos seguimos utilizando métodos que ademas de no ser eficaces son claramente perjudiciales para la relación propietario/perro como el collar eléctrico?

La utilización del collar eléctrico nos hace retroceder en la educación de un perro décadas, significa que el perro sólo puede aprender a través del castigo,  cuando realice una conducta no deseada recibirá una descarga que evitará que la vuelta a realizar. Este método no genera ningún feedback comunicativo con el dueño, ni le proporciona una alternativa a realizar en lugar de la conducta no deseada, por si esto fuese poco tampoco supone un aprendizaje agradable ni genera ningún tipo de motivación en el perro por aprender cosas nuevas, sólo hay castigo, “no hagas eso”, “No ladres”, “ven aqui”…

Collar eléctrico. ¡No por favor!

En el mundo del adiestramiento canino o educación canina hay muchas herramientas, algunas mas eficaces que otras. Desde nuestro punto de vista la herramienta mas poderosa que tenemos para enseñarle que lo que ha hecho está bien es su cerebro, decirle que una conducta es aceptable o no, proponerle una alternativa, tener unos protocolos donde se fomente la motivación y aprender de forma divertida es importante no sólo para la salud emocional de nuestro perro si no también para fortalecer la relación.

Utilizar métodos de adiestramiento canino  donde predomine el uso del castigo repercutirá negativamente en nuestra mascota, incrementando su estrés , su ansiedad e incluso pudiendo afectar de forma negativa a su ámbito social. Hacerle pensar, premiar la proactividad y ayudarle a encontrar la solución adecuada nos va a colocar en una posición de ventaja sobre aquellos que educan a base de castigos.

La utilización del collar eléctrico nos induce a pensar que el perro es como un coche, “beep beep” se abre el coche, “beep beep” se cierra el coche. Eso supone cargarnos de un plumazo toda la relación afectiva que debemos tener con nuestro perro…quízas aquí esté una de las razones de su uso. Para Txarrua Mascotas generar una buena relación afectiva, basada en la confianza y en la comunicación honesta es el camino correcto, saludable, ético y divertido para enseñar a un perro.

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Mas Info: http://www.consumer.es/web/es/mascotas/perros/convivencia-y-psicologia/adiestramiento/2014/10/06/220664.php

 

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